La inteligencia artificial se percibe cada vez más como una herramienta para favorecer la inclusión laboral. Así lo refleja el 15º Informe Tecnología y Discapacidad de la Fundación Adecco, según el cual el 60,2% de las personas con discapacidad considera que la IA representa una oportunidad para mejorar su empleabilidad, al facilitar tareas como la elaboración del currículum, la preparación de candidaturas o el entrenamiento para entrevistas de trabajo.

El estudio, elaborado con motivo del Día Internacional de las Tecnologías Apropiadas, pone el foco en una cuestión cada vez más presente en el debate social y empresarial: cómo afectará la inteligencia artificial al empleo de las personas con discapacidad. Frente a las visiones más alarmistas, sus conclusiones apuntan a que el impacto dependerá, sobre todo, de cómo se desarrollen e implanten estas tecnologías y de que incorporen criterios de accesibilidad, inclusión y diseño universal desde su origen.

Aunque un 30,3% de las personas encuestadas percibe la IA como una amenaza por la posible automatización de determinados puestos de trabajo y por el riesgo de que los algoritmos reproduzcan sesgos en los procesos de selección, un 9,5% considera que puede representar tanto oportunidades como riesgos, en función del uso que se haga de esta tecnología.

No obstante, el informe destaca que no existen evidencias de que la automatización asociada a la IA esté teniendo un impacto diferencialmente negativo sobre el empleo de las personas con discapacidad respecto al conjunto de la población. De hecho, la exposición al reemplazo tecnológico depende principalmente del tipo de ocupación y de las tareas desempeñadas, no de la discapacidad como condición personal.

En la actualidad, los mayores efectos de la automatización se están produciendo en profesiones intensivas en información y conocimiento, como la programación, el análisis de datos o determinadas tareas administrativas, mientras que muchos de los sectores en los que buscan empleo las personas con discapacidad presentan, por ahora, una menor exposición a este fenómeno.

La IA, una herramienta para eliminar barreras

Más allá del empleo, el estudio pone de relieve el potencial de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad cuando se diseñan desde la accesibilidad.

En este sentido, el 94,8% de las personas encuestadas considera que estas herramientas contribuyen a aumentar su autonomía personal, facilitando el acceso a la información, la comunicación, la realización de gestiones cotidianas o la organización de tareas y desplazamientos. Asimismo, el 89,9% afirma que también tienen un impacto positivo en su salud y bienestar.

La formación constituye otro de los ámbitos donde la tecnología demuestra un mayor potencial inclusivo. El 78,8% considera que favorece un acceso más igualitario al aprendizaje, gracias a la eliminación de barreras físicas y temporales, la adaptación de contenidos y el uso de recursos como el subtitulado, la lectura automática o las herramientas de inteligencia artificial capaces de personalizar la experiencia formativa.

En el ámbito laboral, el 93,6% de las personas encuestadas señala que la digitalización facilita la búsqueda de empleo y un 75,6% considera que también mejora el desempeño profesional. Herramientas como los lectores de pantalla, el reconocimiento de voz, el subtitulado automático, los asistentes virtuales o las aplicaciones de IA para adaptar textos y resumir información contribuyen a reducir barreras y favorecer una mayor autonomía en el puesto de trabajo. Además, la mitad de las personas participantes destaca el potencial de la IA para optimizar currículums, preparar entrevistas o identificar ofertas ajustadas a su perfil.

Accesibilidad y formación, claves para una IA inclusiva

Pese a estos avances, el informe advierte de que el potencial de la inteligencia artificial solo podrá materializarse plenamente si se superan las barreras que todavía persisten. En concreto, el 84% de las personas con discapacidad afirma encontrar algún tipo de obstáculo en su interacción con el entorno digital. La principal dificultad está relacionada con la falta de formación y competencias para utilizar determinadas herramientas tecnológicas, seguida de las limitaciones económicas para acceder a dispositivos y aplicaciones y de la insuficiente accesibilidad de algunas soluciones digitales.

Por ello, la Fundación Adecco insiste en que la IA debe desarrollarse desde criterios de accesibilidad, acompañarse de formación específica y garantizar la participación de las propias personas con discapacidad en el diseño y evaluación de las soluciones tecnológicas. Solo así podrá convertirse en una verdadera palanca para reducir la brecha digital y ampliar las oportunidades de empleo, formación y participación social.

Las conclusiones del informe están alineadas con la misión de la Cátedra de Brecha Digital y Discapacidad de la Universitat Politècnica de València, que trabaja para impulsar una transformación digital inclusiva, promoviendo el desarrollo de tecnologías accesibles que contribuyan a garantizar la igualdad de oportunidades y a reducir las barreras que aún encuentran muchas personas con discapacidad en el entorno digital.

Acceso al informe completo, pinchando en este link.