Fundación ONCE y Fundación ASTI firmaron este lunes un convenio de colaboración que pretende reducir la “brecha digital territorial”, es decir, incrementar el uso tecnológico en el mundo rural y ponerlo al servicio de colectivos vulnerables como el de las personas con discapacidad.
Con la firma de este convenio, las dos entidades se proponen “reducir la brecha digital territorial”, asegurando que el alumnado rural acceda a la tecnología de vanguardia, y “ofrecer referentes locales”, dado que muchos estudiantes de primaria y secundaria en municipios pequeños tienden a pensar que la innovación y las oportunidades STEM solo existen en las grandes ciudades.







