‘Laddroller‘, que es una silla de ruedas eléctrica como resultado de un híbrido entre un exoesqueleto y una silla de ruedas. Y es que, con la tecnología que tiene aplicada, cambia de forma y permite elevar a su usuario como si estuviera de pie.
De esta forma, y debido a la tracción de sus cuatros ruedas, permite salvar pequeñas barreras arquitectónicas como escalones, bordillos o huecos.
Este nuevo producto es uno de los proyectos finalistas de los Premios Fundación Mapfre a la Innovación Social.



