La Confederación Españolas de Familias de Personas Sordas (FIAPAS) exige que se «garantice la participación de los estudiantes con sordera y su acceso a la educación en igualdad de condiciones». Por ello ha solicitado a las administraciones educativas medidas que promuevan la accesibilidad a lo largo del proceso de la Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad de 2023, (EBAU) que se celebrará en junio.
La Confederación recuerda que la realización de la prueba de evaluación en espacios amplios, «la distancia respecto de la fuente de sonido y/o de quien habla, etc, hacen necesario que las Comunidades Autónomas prevean la disposición de productos de apoyo para la accesibilidad auditiva, a la información y a la comunicación: emisoras FM individuales, tecnología inalámbrica digital (micrófonos remotos) y/o instalación eventual de bucle magnético, para que el alumnado con discapacidad auditiva pueda solventar cualquier barrera en la comunicación que precise realizar, además de recibir las indicaciones ofrecidas en el acceso a la prueba, durante su realización, así como a la información de cualquier incidencia que se produzca en el espacio en que se desarrolla».
Los estudiantes que finalicen 2º de Bachillerato también pueden solicitar: Adaptación de tiempos para la realización de las pruebas; disposición de los medios materiales y humanos: equipos de FM o micrófonos remotos, bucle magnético, intérprete de lengua de signos (en el caso de ser usuario de esta lengua), adaptación del modelo de examen a las necesidades específicas de cada persona: enunciados de las preguntas… ; y accesibilidad a la información y a la comunicación en todos los procedimientos: recepción de instrucciones, revisión de pruebas, comunicación de resultados…

