En el 20 aniversario de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas, nos sumamos al manifiesto del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI). En él se reivindica «el enorme potencial transformador que aún atesora» este documento, que «ha supuesto una auténtica revolución en la manera de entender la discapacidad, al consagrarla como una cuestión de derechos humanos y reconocer a las personas con discapacidad como titulares plenos de derechos y protagonistas de sus propias decisiones vitales».

Sin embargo, también advierte de que «persisten barreras estructurales, desigualdades y situaciones de discriminación que impiden la plena efectividad de los derechos reconocidos por la Convención, lo que exige redoblar los esfuerzos y mantener un compromiso colectivo sostenido».

El movimiento social de la discapacidad recuerda que «este instrumento internacional, aprobado en 2006 y en vigor en España desde 2008, marcó un punto de inflexión histórico al situar la dignidad, la igualdad y la inclusión en el centro de las políticas públicas».

Entre los avances logrados en estas dos décadas, el CERMI destaca, de forma expresa, el fortalecimiento del reconocimiento jurídico de derechos, el impulso a la accesibilidad universal, la mejora en el acceso al empleo y a la protección social, así como el avance en el derecho a la vida independiente y a la inclusión en la comunidad.

Asimismo, subraya el papel decisivo del movimiento asociativo de la discapacidad, junto con las instituciones públicas y los agentes sociales y económicos, en la consolidación de este enfoque de derechos y en la extensión de sus principios a la vida cotidiana.

Necesidad de políticas inclusivas y medidas eficaces

En este sentido, la entidad reclama intensificar las reformas legales, reforzar las políticas públicas inclusivas y asegurar medidas eficaces que garanticen la igualdad real y la participación plena de las personas con discapacidad en todos los ámbitos sociales.

La organización hace un llamamiento a todos los poderes públicos y a la sociedad en su conjunto para que los principios de dignidad, autonomía personal, accesibilidad universal e inclusión efectiva se traduzcan en realidades tangibles para todas las personas con discapacidad.

Finalmente, el CERMI insiste en que, «veinte años después de su adopción, la Convención sigue siendo una herramienta vigente y poderosa, capaz de orientar un cambio social más justo, inclusivo y respetuoso con la diversidad humana, cuyo desarrollo pleno constituye una tarea colectiva aún en construcción».

Comunicado y manifiesto original, en la web del CERMI, en este link.