La formación a distancia ha propiciado que los estudiantes con discapacidad matriculados en universidades españolas aumenten un 42% su presencia respecto al total de alumnos en la última década. En concreto, han pasado de representar el 1,1% en 2011 al 1,56% en 2020 -19.919 personas-. Los estudiantes en remoto suponen el 5,6%, frente al 2,1% de 2011. Unos datos que podrían verse incrementados en el actual contexto, marcado por la pandemia, según el V informe ‘Universidad y discapacidad’, promovido por la Fundación Universia, cuyo objetivo es conocer el grado de inclusión de las personas con discapacidad en el sistema universitario español.
En este contexto, entre las principales recomendaciones de mejora que se recogen en las conclusiones del informe están «las orientadas hacia la adaptación de recursos que permitan la educación de calidad a distancia, dada la importancia que esta modalidad está teniendo, pues, aunque la pandemia tenga un fin, es muy posible una continuación de la educación virtual».
Se incide, así, en un camino en el que ya han estado trabajando la mayoría de las universidades españolas en los últimos ejercicios, según las respuestas de la muestra de 61 centros -el 76% del total en España- que han participado en el estudio. El 80% de estas universidades afirma que ha desarrollado adaptaciones pedagógicas para la formación online en los últimos años; más del 85% asegura haber implementado adaptaciones de carácter tecnológico para la formación a distancia, sobre todo en cuanto a accesibilidad de los contenidos y plataformas para la formación online, y el 75% dice que ha puesto en marcha actuaciones para la adaptación de los temarios y las prácticas a esta modalidad.

Asimismo, más de la mitad de las universidades afirma que ha implementado planes de accesibilidad universal y diseño para todos. Se trata, en su mayoría, de planes focalizados en la implementación de un sistema de gestión de la accesibilidad propio de cada universidad (en el 70% de los casos). Aunque, en este punto, es importante señalar que un 37% de los centros aún no ha abordado este tipo de mejora.
Gracias a esta base y al esfuerzo realizado en el último año, la mayor parte de la comunidad de estudiantes con discapacidad considera que la universidad española «ha sido capaz de adaptarse correctamente a la nueva situación provocada por la pandemia». No obstante, para muchos de ellos el nuevo contexto ha supuesto dificultades adicionales en la realización de sus estudios. Entre los motivos, un 23,8% señala la falta de recursos tecnológicos y dispositivos digitales para poder estudiar desde su hogar.
Sin embargo, y a pesar de estas dificultades de acceso a recursos tecnológicos, nueve de cada diez estudiantes universitarios con certificado de discapacidad declara que ha podido estudiar desde casa.
Planes de estudios adaptados y participación
Además de las cuestiones vinculadas a la accesibilidad tecnológica, el estudio se centra en otros ejes clave para la inclusión real de los estudiantes con algún tipo de discapacidad en el sistema universitario. Entre ellos, en los sistemas de atención, la normativa, políticas y planes de estudios y gobernanza, entre otros ejes clave.
Entre las principales conclusiones, destaca que ha aumentado el número de universidades que tienen en cuenta la variable discapacidad en todos los planes de estudio, en los distintos grados universitarios, llegando al 32%. Otro 32% afirma que ya está integrado «en algunos de sus planes».

Respecto a la accesibilidad física, algo más del 90% de las universidades aseguran que tienen «en consideración criterios de accesibilidad en la construcción, adquisición o alquiler de nuevas instalaciones». Pese a ello, solo el 53% de las universidades consultadas es totalmente accesible para estudiantes con discapacidad.
En cuanto a gobernanza y participación, solo un 40% de las universidades cuenta con personas con discapacidad en sus órganos de representación y gobierno de la universidad y en un 60%, tienen presencia directa en las asociaciones de estudiantes.
Un dato relevante es que el 95,1% de universidades que han participado en la elaboración del estudio cuenta con un servicio encargado de la atención a personas con discapacidad. En el 90% de los casos, se trata de un servicio, oficina o área interna de la propia institución educativa. A través de ellos, se da cobertura a necesidades como programas de tutorización y seguimiento; de adaptación del puesto de estudio; adaptación curricular, o asesoramiento y orientación psicoeducativa.
El 60% de los estudiantes universitarios con discapacidad ha recurrido, alguna vez, a este servicio de atención.
A partir de este escenario, los principales puntos de mejora señalados por los estudiantes preguntados en el informe, son:

Una completa radiografía del sistema
El V Estudio Universidad y Discapacidad, ha sido promovido por la Fundación Universia, con la colaboración del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), la Confederación de Rectores de Universidades Españolas (CRUE), el Real Patronato sobre Discapacidad, la Fundación ONCE y la Fundación iS+D para la Investigación Social Avanzada. El objetivo es conocer el grado de inclusión de las personas con discapacidad en el sistema universitario español, con foco en modelos de atención, accesibilidad, normativa, políticas y planes de estudios y gobernanza, entre otros ejes clave.
Los expertos consideran que analizar la situación real de inclusión de personas con discapacidad en el sistema universitario es decisivo para diseñar políticas públicas que aseguren la igualdad de oportunidades. A partir de las conclusiones del estudio, señalan tres líneas de actuación prioritarias: asegurar la integración de recursos adaptados, para garantizar una educación de calidad; la eliminación de barreras, físicas y digitales, y la sensibilización y concienciación entre todos los colectivos -desde Administraciones educativas, a dirección de los centros, equipo docente, administrativo y alumnado-.
En el curso 2019-2020, hay 19.919 estudiantes con algún tipo de discapacidad matriculados en universidades, lo que representa el 1,56% del total de estudiantes -el 1% en formato de estudios presencial y el 5,6%, a distancia-. El 43%, cursan estudios enmarcados en la rama Ciencias Sociales y Jurídicas; el 24%, de Ciencias, tecnología, ingeniería y Matemáticas (StEM), y un 17,5%, de Arte y Humanidades.
Acceso al documento completo: V Estudio Universidad y Discapacidad.



